PRINCIPIOS
COLABORACIÓN
Representa nuestra valoración del espíritu de cuerpo y el sentido de
complementariedad como fundamentos de nuestra identidad. Este principio se
despliega en dos dimensiones esenciales:
La interior, que cultiva la unión de ánimos y el trabajo en equipo para
fortalecer nuestra cohesión institucional; la exterior, que nos impulsa a traspasar fronteras para operar mediante el
trabajo en red. Nos comprometemos a establecer alianzas formales e
informales con colegios y otras obras de la Compañía, instituciones educativas
de la Iglesia, entidades de la sociedad civil y redes académicas nacionales e
internacionales. El objetivo es co-crear conocimiento, compartir mejores
prácticas y asegurar que nuestros programas, productos y servicios respondan
a la complejidad del entorno educativo global y local, con el fin de potenciar
nuestro impacto en el ámbito educativo.
FIDELIDAD CREATIVA
Es la tensión dinámica que guía nuestra gestión, así como los programas, servicios y productos, manteniéndonos fieles a la tradición educativa de la Compañía de Jesús mientras mantenemos una constante adaptación y renovación, en función de los retos presentes y futuros, para mantener la relevancia de la misión educativa.
RESPONSABILIDAD
Compromiso integral con el resultado y la excelencia en el proceso. Se
manifiesta a través de tres pilares fundamentales:
• Rendición de Cuentas: (Accountability) transparencia en la gestión, asumiendo
la autoría y la consecuencia de cada decisión y resultado.
• Eficiencia operativa: optimizando el uso de recursos para que la misión sea
viable y progresiva
• Calidad: en todo el trabajo, desde la concepción y diseño hasta la entrega
final de programas, productos y servicios, garantizando que el resultado sea
pertinente, riguroso y genere una transformación positiva y duradera en la
labor educativa de nuestros compañeros de misión.
SOSTENIBILIDAD
Compromiso con la perdurabilidad de nuestra misión, asegurando que el impacto de
hoy no comprometa la capacidad de servir en el futuro, abarcando tres aspectos:
• Viabilidad económica. Implica una planificación financiera estratégica que, no sólo
sea austera y responsable con los recursos actuales, sino que diversifique las fuentes
de ingresos y garantice la autonomía.
• Gestión del talento. Asociada al cuidado del talento humano, invirtiendo en el
bienestar y el desarrollo profesional del equipo.
• Sensibilidad socio-ambiental. Asegurando que nuestros procesos y el uso de
recursos sean responsables con el entorno, reflejando así la llamada al cuidado de la
Casa Común.