VALORES

VISIÓN CRISTIANA DE LA VIDA

Este valor es el criterio axiológico vertebrador de nuestro Centro. Fundamentado en la persona y el mensaje de Jesús de Nazaret, desde la Espiritualidad ignaciana, orienta nuestros enfoques educativo, laboral y colaborativo al desarrollo pleno, digno y trascendente de la persona, las relaciones humanizadoras y la sensibilidad socio ambiental. Se vive en la institución a través de una doble dimensión de cuidado: la Cura Apostólica y la Cura Personalis.

Algunos modos en los que se expresa en nuestra cotidianidad:

1.- En la gestión interna y el personal
• Clima laboral positivo y estimulante: Es un ambiente de confianza y respeto mutuo, en el que las relaciones entre el personal están marcadas por la calidez humana, la empatía y la escucha activa, resolviendo los conflictos mediante el diálogo constructivo. Se caracteriza por la autonomía para proponer ideas, el reconocimiento justo del esfuerzo y una alta motivación colectiva hacia la innovación y el crecimiento. Se experimenta un ambiente sano, seguro y protegido.
• Cuidado de la persona: Implementación de orientaciones laborales apegadas al marco legal del país y que mantengan el equilibrio entre la efectividad de la misión y las consideraciones producto de las responsabilidades familiares y personales.
• Espacios de reflexión: Realización de jornadas o momentos internos para el cultivo de la interioridad y el discernimiento para todo el personal, desde la tradición espiritual ignaciana; así como para el compartir y celebrar la Fe.

2.- En las relaciones con aliados externos
• Pauta de discernimiento para alianza: Que exista sintonía en los fines y afinidad en los modos para potenciar el impacto en el ámbito educativo.

INTEGRIDAD OPERATIVA

Este valor es el soporte ético y técnico de nuestro modo de proceder institucional. Representa la armonía entre lo que somos hacia adentro y lo que proyectamos hacia afuera, fundamentada en la búsqueda del Magis como horizonte de mejora continua en nuestros procesos, productos y servicios. Este valor nos exige que nuestra gestión interna —eficiente, ética y rigurosa— sea el soporte auténtico de nuestro discurso pedagógico y social, garantizando que cada acción institucional sea un reflejo de nuestra identidad ignaciana.

Algunos modos en los que se expresa en nuestra cotidianidad

• Coherencia: supone la coherencia entre nuestro modo de proceder interno y el mensaje externo que CERPE proyecta. Que la estructura sea tan sólida como el discurso.
• Apertura a la trascendencia: asegura que la eficiencia administrativa no sea un fin en sí mismo, sino el medio para la mayor incidencia en sintonía con la misión de la Compañía de Jesús en el ámbito educativo.
• Rectitud: Inspirado por el sentido del Magis, constituye el compromiso con la rectitud y la calidad en cada una de nuestras acciones de gestión o prestación de servicios.
• Sentido de misión: se manifiesta en una cultura de trabajo que integra el rigor administrativo con el sentido de misión, orientando la efectividad laboral hacia la construcción de una plataforma multifuncional de excelencia que responda con pertinencia a los retos presentes y futuros de la misión de la Compañía de Jesús en Venezuela.

INCIDENCIA TRANSFORMADORA

Este valor representa nuestro compromiso de colaborar en la transformación de realidades y estructuras educativas a través del trabajo en red. Fundamentado en la tradición educativa de la Compañía de Jesús, este valor activa una audacia innovadora que nos permite explorar nuevas fronteras pedagógicas, orientados por los principios de la calidad educativa y la concepción de educación integral los cuales deben responder a la pregunta:¿qué sujeto para qué sociedad?

Algunos modos en los que se expresa en la cotidianidad:

• Innovación pertinente: se vive en la búsqueda de nuevas fronteras y formatos para comunicar nuestros hallazgos, asegurando que el conocimiento llegue con fuerza a quienes toman decisiones.
• Análisis crítico: se manifiesta en la capacidad de cuestionar paradigmas vigentes, proponiendo alternativas pedagógicas y de gestión que respondan con frescura a las crisis del entorno.
• Aplicabilidad: Asegura que cada investigación o programa formativo tenga una orientación práctica al impacto, evaluando constantemente cómo nuestro trabajo está movilizando cambios reales en las comunidades.
• Colaboración: se traduce en la participación activa en redes y mesas de diálogo, donde nuestra audacia para proponer caminos inexplorados se sustenta en la calidad técnica de nuestra gestión interna.

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